Soy Encarnación Caballero Sereno, licenciada en Derececho Comparado por la USC.
Desde este consultorio online lucharé incansablemente contra la falocracia, la tiranía machista y las imposiciones de esta sociedad paternalista que desde hace más de dosmil años nos impone unos modelos de conducta basados en el culto al pene y en la arrogancia ilimitada de los espermatoozoides.
jueves, 26 de marzo de 2009
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Doña Encarnación. Gracias por su gentil visita a mi blog.
ResponderEliminarEstoy preocupado porque yo no practico el culto al pene, ni siquiera al mío.
¿Es eso malo? ¿Es pernicioso? ¿Debería venerar los penes ajenos o solamente el mío?
¿Cómo puedo saber si mis espermatozoides son arrogantes o no?
Espero con ansia su respuesta.
Atentamente
Es evidente que estás tan inmerso en el machismo que no eres ni consciente de que te rodea y te aprisiona (como los peces abismales que nadan a enormes profundidades en el mar y por consiguiente jamás podrán concebir otra cosa que no sea la presión asfixante que les aprieta por todas partes). Emerge, emerge y saca la cabeza, contempla la opresión en que vive la mujer.
ResponderEliminarPara empezar, date cuenta de que has empezado hablando de tu pene, que es uno de los temas preferidos de todos los hombres ¿Y negarás ser un falócrata?
Los espermatoozoides, por otra parte, son SIEMPRE arrogantes puesto que se desplazan a golpes de su cola flageladora y jamás retroceden, como ejércitos invasores no cesan hasta haber logrado su propósito: perpetuar la opresión patriarcal por la vía uterina, invadir el espacio femenino por excelencia (esto está explicado en multitud de libros y consiento en explicarlo de nuevo a pesar de que sospecho que realmente ya lo sabías: finges la ignorancia del macho que orina de pie en la via pública solamente para exhibirse).
Oiga, que yo nunca orino en las vías, en la calle sí pero en las vías no.
ResponderEliminarNo me explico Encarnación
ResponderEliminarque siendo usted tan señora
se apellide Caballero
en lugar de Caballona.